BIBLOGÍA 2 FORMULACIÓN DE UNA HIPÓTESIS

 

HIPOTESIS



Introducción

El método científico puede derivar y probar predicciones en forma de hipótesis. A continuación, la investigación empírica puede respaldar (o no) las hipótesis. Incluso el hecho de no encontrar apoyo para una hipótesis sigue representando una valiosa contribución al conocimiento científico. Analicemos más detenidamente la idea de hipótesis y el papel que desempeña en la investigación.

 

Una visión general de la hipótesis de investigación

Por mucho que el término exista en el lenguaje cotidiano, hay un desarrollo detallado que informa la palabra "hipótesis" cuando se aplica a la investigación. Una buena hipótesis de investigación se basa en investigaciones previas y orienta el diseño de la investigación y el análisis de los datos, por lo que es importante comprender cómo definen y entienden los investigadores una hipótesis.

¿Cuál es la definición simple de una hipótesis?

Una hipótesis es una predicción comprobable sobre un resultado entre dos o más variables. Funciona como una herramienta de navegación en el proceso de investigación, dirigiendo lo que se pretende predecir y cómo.

¿Para qué sirve la hipótesis en la investigación?

En investigación, una hipótesis sirve como piedra angular de su estudio empírico. No sólo expone lo que se pretende investigar, sino que también proporciona un enfoque estructurado para la recopilación y el análisis de datos.

Esencialmente, tiende un puente entre lo teórico y lo empírico, guiando la investigación a lo largo de todo su curso.

 ¿Cuál es un ejemplo de hipótesis?

Si está estudiando la relación entre el ejercicio físico y la salud mental, una hipótesis adecuada podría ser: "El ejercicio físico regular conlleva una mejora del bienestar mental entre los adultos".

Esta afirmación constituye una hipótesis específica y comprobable que se relaciona directamente con las variables que estás investigando.

¿Cómo es una buena hipótesis?

Una buena hipótesis posee varias características clave. En primer lugar, debe ser comprobable, lo que le permitirá analizar los datos a través de medios empíricos, como la observación o la experimentación, para evaluar si existe un apoyo significativo a la hipótesis. En segundo lugar, una hipótesis debe ser específica e inequívoca, permitiendo comprender claramente la relación esperada entre las variables. Por último, debe basarse en investigaciones o marcos teóricos existentes, para garantizar su pertinencia y aplicabilidad.

Diferentes tipos de hipótesis

Comprender los tipos de hipótesis puede mejorar mucho la forma de construirlas y trabajar con ellas. Si bien todas las hipótesis cumplen la función esencial de guiar el estudio, los distintos tipos de hipótesis tienen propósitos diferentes. Además, todas las hipótesis contrastan con la hipótesis nula, o la suposición de que no existe una relación significativa entre las variables.

A continuación, exploramos varios tipos de hipótesis para proporcionarle las herramientas necesarias para elaborar hipótesis eficaces para sus necesidades específicas de investigación. Tenga en cuenta que muchos de estos tipos de hipótesis pueden solaparse entre sí, y que el tipo específico que se utilice normalmente dependerá probablemente del área de investigación y de la metodología que esté siguiendo.

Hipótesis nula

La hipótesis nula es la afirmación de que no existe ningún efecto o relación entre las variables estudiadas. En términos estadísticos, sirve como suposición por defecto de que cualquier diferencia observada se debe al azar.

Por ejemplo, si se estudia el efecto de un fármaco sobre la tensión arterial, la hipótesis nula podría afirmar que el fármaco no tiene ningún efecto.

Hipótesis alternativa

Contrariamente a la hipótesis nula, la hipótesis alternativa sugiere que existe una relación o efecto significativo entre las variables.

Utilizando el ejemplo del fármaco, la hipótesis alternativa plantearía que el fármaco sí afecta a la tensión arterial. Esto es lo que pretenden demostrar los investigadores.

Las hipótesis nula y alternativa son componentes clave de la investigación clínica. Fotografía del Instituto Nacional del Cáncer.

Hipótesis simple

Una hipótesis simple hace una predicción sobre la relación entre dos variables, y sólo dos variables.

Por ejemplo, "A mayor tiempo de estudio, mejores notas en los exámenes". En este caso, "tiempo de estudio" y "resultados de los exámenes" son las únicas variables implicadas.

Hipótesis compleja

Una hipótesis compleja, como su nombre indica, implica más de dos variables. Por ejemplo, "Aumentar el tiempo de estudio y el acceso a los recursos da lugar a mejores calificaciones en los exámenes". En este caso, "tiempo de estudio", "acceso a los recursos" y "resultados de los exámenes" son variables.

Esta hipótesis hace referencia a múltiples variables mediadoras potenciales. Otras hipótesis también podrían incluir predicciones sobre variables que moderan la relación entre la variable independiente y la variable dependiente.

Hipótesis direccional

Una hipótesis direccional especifica la dirección de la relación esperada entre las variables. Por ejemplo, "Comer más frutas y verduras conduce a una disminución de las enfermedades cardiacas".

En este caso, se predice explícitamente que la dirección de las enfermedades cardiacas disminuye, debido a los efectos de comer más frutas y verduras. Todas las hipótesis suelen especificar la dirección esperada de la relación entre la variable independiente y la dependiente, de forma que los investigadores puedan comprobar si esta predicción se cumple en sus análisis de datos.

Un ejemplo de hipótesis direccional es que comer más fruta y verdura reduce el riesgo de cardiopatías. Foto de Nappy.

Hipótesis estadística

Una hipótesis estadística es aquella que puede comprobarse mediante métodos estadísticos, proporcionando un valor numérico que puede analizarse. Es habitual en la investigación cuantitativa.

Por ejemplo: "Hay una diferencia estadísticamente significativa en los resultados de los exámenes entre los alumnos que estudian una hora y los que estudian dos".

Hipótesis empírica

Una hipótesis empírica se deriva de observaciones y se comprueba mediante métodos empíricos, a menudo mediante experimentación o datos de encuestas. Las hipótesis empíricas también pueden evaluarse con análisis estadísticos.

Por ejemplo, "El ejercicio regular está correlacionado con una menor incidencia de la depresión" podría comprobarse mediante encuestas que midan la frecuencia del ejercicio y los niveles de depresión.

Hipótesis causal

Una hipótesis causal propone que una variable provoca un cambio en otra. Este tipo de hipótesis suele comprobarse mediante experimentos controlados.

Por ejemplo, "Fumar provoca cáncer de pulmón" supone una relación causal directa.

Hipótesis asociativas

A diferencia de las hipótesis causales, las hipótesis asociativas sugieren una relación entre variables, pero no implican causalidad.

Por ejemplo, "Las personas que fuman tienen más probabilidades de padecer cáncer de pulmón", señala una asociación pero no afirma que fumar cause cáncer de pulmón directamente.

Hipótesis relacionales

Una hipótesis relacional explora la relación entre dos o más variables, pero no especifica la naturaleza de la relación.

Por ejemplo, "Existe una relación entre la dieta y la salud del corazón" deja abierta a interpretación la naturaleza de la relación (causal, asociativa, etc.).

Hipótesis lógica

Una hipótesis lógica se basa en un razonamiento sólido y en principios lógicos. Suele utilizarse en la investigación teórica para explorar conceptos abstractos, en lugar de basarse en datos empíricos.

Por ejemplo, "Si todos los hombres son mortales y Sócrates es un hombre, entonces Sócrates es mortal", emplea el razonamiento lógico para demostrar su punto de vista.

Cómo formular una hipótesis de investigación eficaz

Elaborar una hipótesis sólida y comprobable es crucial para el éxito de cualquier proyecto de investigación. Sienta las bases para todo, desde el diseño del estudio hasta la recopilación y el análisis de datos. A continuación encontrará algunas consideraciones clave que debe tener en cuenta al formular su hipótesis:

  • Sea específico: Una hipótesis vaga puede dar lugar a resultados e interpretaciones ambiguos. Defina claramente las variables y la relación prevista entre ellas.
  • Garantice la comprobabilidad: Una buena hipótesis debe poder comprobarse por medios empíricos, ya sea mediante la observación, la experimentación u otras formas de análisis de datos.
  • Basarse en la bibliografía: Antes de crear su hipótesis, consulte las investigaciones y teorías existentes. Esto no sólo le ayudará a identificar lagunas en los conocimientos actuales, sino que también le proporcionará un contexto y una credibilidad valiosos para elaborar su hipótesis.
  • Utilice un lenguaje sencillo: Aunque su hipótesis debe ser conceptualmente sólida, no tiene por qué ser complicada. Procure que la redacción sea clara y sencilla.
  • Indique la dirección, si procede: Si su hipótesis implica un resultado direccional (por ejemplo, "aumento" o "disminución"), asegúrese de especificarlo. También tienes que pensar en cómo medirás si el resultado se ha movido o no en la dirección que predijiste.
  • Céntrate: Uno de los errores más comunes en la formulación de hipótesis es tratar de responder a demasiadas preguntas a la vez. Mantenga su hipótesis centrada en una cuestión o relación específica.
  • Tenga en cuenta las variables de control: Identifique las variables que podrían influir en el resultado y piense en cómo las controlará en el estudio.
  • Sea ético: Asegúrese de que su hipótesis y los métodos para probarla cumplen las normas éticas, especialmente si su investigación implica a seres humanos o animales.

 

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